lunes, 9 de mayo de 2011

Cathedral-Mosque of Cordoba for architects (III): Abderrahman II and Abderrahman III.

Mosque of Abderramán II over current floorplan.  

Abderrahman II enlargement was made towards south by demolishing the qibla wall and adding eight new arcades. Parts of of qibla were preserved to allow structural safety, but spatial sensation did not change and the new mosque was absorbed into existing space. 


Mosque of Abderramán II. Floorplan.

 Mosque of Abderramán I. Arcades and primitive quibla wall.


In order to strengthen façade stability, Abderrahman II built a second facade by doubling the existing one. This solution will become an exportable model to later Hispanic-Muslim architecture.

Section of double-column facade.

Mosque of Abderramán III. Façade with double columns. 

Detail of double columns.


Abderrahman III was concerned with building Medina Azahara palace, but also spoke took part in the mosque, this time north. He regularized courtyard perimeter and build a new minaret, whose structure will be the basis for Christian Belltower.


 Mosque of Abderramán III over current floorplan.  

Mosque of Abderramán III. Floorplan. 

 Minaret of Abderramán III. Floorplan.

 Minaret of Abderramán III. Elevations and perspective.


Lecture taught at Notre Dame School of Architecture in South Bend, Indiana (USA), January 26, 2011.
Author: Pablo Álvarez Funes

sábado, 7 de mayo de 2011

La Mezquita-Catedral de Córdoba para arquitectos (II): la Mezquita de Abderramán I

Planta de la mezquita de Abderramán I sobre la planta actual.

La Mezquita de Córdoba fue construida por Abderramán I como muestra del poderío del emirato independiente que había logrado establecer en la península ibérica. El nuevo emir estableció su capital en Córdoba (Qurtuba), ciudad que gozaba de una importancia estratégica, política, económica y cultural desde época romana (Patricia Corduba), al ser el último puente sobre el Guadalquivir y enlace directo con el interior de Hispania. 

Extensión de las murallas de la Qurtuba musulmana. En naranja los límites de la ciudad romana; en rojo, el crecimiento durante los omeyas; en negro, ubicación de la Mezquita.

Como no podría haber sido de otra forma, el emplazamiento elegido para la Mezquita Aljama fue el lugar más sagrado de la Córdoba cristiana, la Basílica visigoda de San Vicente. Con esta elección se reafirmaba en su propósito fundacional y por ello la arquitectura a desarrollar debía ser modélica. 


Como miembro de la familia omeya, Abderrahman I se preocupó porque sus arquitectos respetasen el precedente de la Gran Mezquita de Damasco. Esta Mezquita había sentado las bases tipológicas de la mayor parte de las mezquitas posteriores. Basándose en estructuras y elementos arquitectónicos cristianos, se definió el espacio religioso islámico. Frente a la axialidad y centralización hacia el altar de las iglesias cristianas, la mezquita ofrece un espacio neutro y sin caracterizar. El foco puntual cristiano, el altar, centro de la liturgia, queda desplazado por un foco lineal, la quibla, muro de oración, donde que el mirhab es un nicho que no tiene más función que la de indicar la dirección de la oración. 

Esquema arquitectónico de la Mezquita Omeya de Damasco, Siria (705-715).

Sin embargo, el mirhab implica una necesidad de simetría como principio formal, al que se le une la necesaria repetición de naves de arcadas sin jerarquía. De esta forma, la iglesia cristiana, longitudinal y procesional, se transforma en un edificio con patio para las abluciones rituales, a modo de ciudadela sagrada, en le que la transición al espacio cubierto debe entenderse como un paso más en la relación islámica entre el hombre y Alá. 

La Mezquita de Damasco debe entenderse como una evolución de las basílicas romanas, desprovistas ahora de todo elemento axial y estructuradas a partir de muros paralelos de columnas equidistantes donde las variaciones modulares obedecen a razones arquitectónicas formales antes que a requerimientos rituales. 


Interior de la Mezquita Omeya de Damasco, Siria (705-715). Las arcadas discurren paralelas a la quibla.
A pesar de que la Mezquita de Córdoba respeta la tipología establecida por la de Damasco, los elementos de su estructura formal sufren tal transformación que deberían ser considerados como un acontecimiento arquitectónico único y singular. 

El primer elemento que la hace singular y única es el cambio de orientación de los muros, que aparecen colocados en perpendicular a la Quibla y no paralelos a la misma como era la costumbre. Hablamos de muros y no de arcadas porque la propia disposición de las mismas y su relación con la estructura del edificio trasciende el propio concepto de arcada. 

Disposición de las arcadas en una mezquita: paralelas o perpendiculares a la quibla.

Esto se debe a que los muros de la Mezquita, con su doble arquería (que permite aumentar la altura sin romper las proporciones, como ya ocurre en las arquerías de la Gran Mezquita de Damasco), están inspirados directamente en el acueducto de los Milagros de Mérida, la antigua Emérita Augusta romana y de cuyas ruinas se extrajeron columnas y capiteles que servirán de base e inspiración para el desarrollo de las sucesivas ampliaciones. En este contexto de reaprovechamiento de materiales y tipologías, la Mezquita se entiende como un sistema formado por muros-acueducto que se producen perpendicularmente a la quibla y son responsables en último término de la experiencia espacial. La única dirección perceptible sería entonces la perpendicular a la quibla. 


Esquema de las arcadas de la Mezquita Omeya de Damasco, Siria (705-715). 



La cubierta se resolvió con sendas armaduras, apoyando sobre los bordes del canal de la arquería acueducto, que tiene para su correcto dimensionamiento un grosor un tanto excesivo, que queda camuflado con el arco de entibo que es el que verdaderamente da sus proporciones visuales. Esta gran dimensión transversal de las pilas se reduce mediante sendas mensulas o modillones de rollos, de progenie omeya. 


Esquema de las arcadas de la Mezquita de Córdoba

El arco superior es de medio punto, pero el inferior los es de herradura, siguiendo este último la tradición hispano-visigoda, seguramente tardorromana, al igual que la alternancia del dovelaje en piedra y bloques de ladrillos que le presta singular bicromía. El pilar y los modillones cargan sobre el cimacio, cortado de molduras arquitectónicas romanas, que transmiten su peso al capitel y fuste, que utiliza como cimiento la propia basa mas o menos soterrada, en función de la altura total de la columna. 

Alzado y sección de las arcadas de la Mezquita de Córdoba

Sin embargo, si consideramos el grosor de esos muros paralelos, podría entenderse que los arcos de medio punto definen una serie de bóvedas continuas, produciéndose una segunda dirección, paralela a la quibla, conformándose así un espacio abstracto e infinito por la intersección de ambas direcciones visuales. 

Interior de la Mezquita-Catedral. Núcleo de Abderramán I, vista hacia la quibla en la que aprecia la interesección de las dos direcciones visuales.

El otro elemento característico de la Mezquita y que marcará toda la arquitectura musulmana en la península, es la dovela coloreada en franjas de piedra y ladrillo. Al igual que el sistema estructural, su origen también puede datarse en el Acueducto de los Milagros, si bien cumplen con el propósito tectónico de mostrar explícitamente el funcionamiento estructural de los arcos y su encuentro con las pilastras, además de remarcar la realidad espacial del interior del templo. 


Detalle de arcadas en el núcleo de Abderramán I y alzado según D. Emilio Camps Cazorla

Estos dos principios: muro-acueducto de arcadas superpuestas y arcos de herradura con dovelas de colores, se repetirán en todas las ampliaciones de la Mezquita y serán la base de la arquitectura califal posterior.

Lectura impartida en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Notre Dame en South Bend, Indiana (EEUU), el 21 de Enero de 2011.Autor: Pablo Álvarez Funes

Cathedral-Mosque of Cordoba for architects (II): The Mosque of Abderrahman I.

Mosque of Abderraman I over current floorplan.

The Mosque of Cordoba was built by Abderrahman I who wanted to show the power of the independent emirate that he had established in Iberian Peninsula. New emir established his capital at Cordoba (Qurtuba), a city that enjoyed a strategic, political, economic and cultural importance from Roman times (Patricia Corduba), because it was the last bridge across Guadalquivir River and a direct link with the interior of Hispania.

Cordoba in Middle ages. Orange: limits of roman city; red: muslim enlargements; black: Great Mosque.

The site chosen for Aljama Mosque was the holiest place in Christian Córdoba, the Visigothic Basilica of San Vicente. With this choice the new reaffirmed in its founding purpose and therefore the architecture to be developed should be exemplary.


As a member of Umayyad family, Abderrahman I wanted his architects to respect precedent of Great Mosque of Damascus. This mosque was the typological basis for later mosques. It defined Islamic religious space, basing on Christian architectural structures and elements. Opposite to axial alignment and centralization towards the altar in Christian churches, the mosque offers a neutral uncharacterized space. Christian focal point and worship center, the altar, is moved by a line focus, the qibla, a prayer wall, where the mirhab is a niche that has no other function than to indicate the direction where to pray.


But mirhab implies a need for symmetry as formal principle, and the necessary repetition of arcades bays without hierarchy. Thus, longitudinal and processional Christian church, is transformed into a building with a courtyard for ritual ablutions, as a sacred city, in which transition to covered space must be understood as a step in the relationship between Muslims and Allah.

The Mosque of Damascus must be understood as an evolution of Roman basilicas, with no axial element. It will be structured from equally spaced columns placed in parallel walls. Modular variations are due to formal architectural reasons rather than ritual requirements.

Interior of Ummayad Mosque in Damasco, Syria (705-715). Arcades are pararell to qibla.

Although the Mosque of Cordoba respects typology established by Damascus, its formal structure elements undergo such a transformation that should be considered as a unique and singular architectural event.

First element that makes it unique and special is the change in walls orientation, which appear placed perpendicular to the Qibla and not parallel to it as was usual. We use the word walls and not arcades because its disposition and their relationship with the building structure transcends the concept of arcade.

Arcades in a mosque: parallel or perpendicular to quibla.

Walls in the mosque have double arcades; this way height can be increased without breaking proportions, as happened in the arcades of Great Mosque of Damascus. Cordoba arcades are directly inspired by the Milagros Aqueduct in Mérida, ancient Roman Emerita Augusta. From its ruins columns and capitals were taken as basis and inspiration for the successive enlargements. In this context (reuse of materials and types), the Mosque is understood as a system composed of wall-aqueduct that go perpendicular to qibla and are responsible for the spatial experience. The only perceptible direction would then be perpendicular to qibla.

Perspective of Merida Aqueduct (1st c. AD)

Roof was resolved using trusses, which rest on arcade-aqueduct edges. To allow a correct sizing, arcade upper level are a bit too thick, but it is camouflaged with bow arches which really takes its visual proportions. This large walls transverse dimension is reduced through two corbels or rolls brackets, which are an original Umayyad element.

Arcades in Mosque of Córdoba

Upper arch is semicircular, but bottom is a horseshoe, following Spanish-Visigoth tradition, probably late Roman, like the alternating two colored stone blocks and brick voussoirs. Pillar and corbels load onto the cornice, with no Roman architectural moldings, which transmit their weight to capital and shaft, which uses buried basis as foundation.



Elevation and section of arcades in Mosque of Mezquita de Córdoba

But if we consider these parallel walls thickness, bow arches could be understood as a continuous vault. This virtual produces a second direction, parallel to the qibla, thus forming an abstract and infinite space through the intersection from both visual directions.
Interior of Mosque in foundational core. View through qibla and visual intersection.

The other characteristic element of the mosque is the colored stone and brick voussoir. This element will mark all Muslim architecture in Spain. Its origin as the structural system can also be dated to Milagros Aqueduct. They have a tectonic purpose because they explicitly show structural arch work and its meeting with pilasters, as well as highlight interior space.


Detail and elevation of arcades.

These two principles: overlapped aqueduct-wall arcades and horseshoe arches with colored voussoirs, will be repeated in all mosque enlargement and will become the basis of later Caliphate architecture.


Lecture taught at Notre Dame School of Architecture in South Bend, Indiana (USA), January 26, 2011.
Author: Pablo Álvarez Fune
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jueves, 5 de mayo de 2011

La Mezquita-Catedral de Córdoba para arquitectos (I)


La Mezquita-Catedral de Córdoba es un edificio sublime resultado de una evolución histórico-arquitectónica muy especial y en la que se superponen criterios espaciales opuestos sin que por ello resulten contradictorios. Las sucesivas intervenciones que realizaron tanto arquitectos califales como cristianos son toda una lección acerca de cómo tratar a un edificio y cómo adaptarlo a diferentes necesidades a lo largo del tiempo. Cuando nos enfrentamos a su bosque de columnas del que emerge el volumen de la catedral nos sentimos apabullados por un sinfín de datos históricos, en ocasiones meras anécdotas, plasmados en una documentación gráfica demasiado sencilla que no capta la complejidad y calidad de las sucesivas intervenciones y ahonda en el tópico romántico según el cual las intervenciones cristianas, alternando notablemente la concepción espacial y religiosa del edificio, impiden la apreciación del espacio neutro y abstracto de tiempos califales y por tanto son de inferior calidad. 

Plano turístico de la mezquita, señalando con colores las diferentes ampliaciones califales sin prestar atención a las intervenciones cristianas. 

Sin embargo, a poco que se analice la sucesiva secuencia de actuaciones nos damos cuenta que cada una de ellas se realiza con un profundo conocimiento del potencial arquitectónico existente hasta tal punto que no podemos hablar de ampliaciones de la Mezquita omeya originaria sino de nuevas mezquitas en las que la parte anterior es absorbida como una parte, proceso que continúa con la cristianización del templo resultando una comprensión unitaria de la fase islámica que trasciende las sucesivas intervenciones para envolver por igual a las dos catedrales cristianas, integradas espacial y estructuralmente en el edificio islámico. 


Secuencia evolutiva de las sucesivas ampliaciones califales sobre la planta actual, que permite hacerse una idea de los cambios espaciales producidos

Axonometría de la Mezquita Catedral de Córdoba, con vista del interior en el que se aprecian los diferentes hitos espaciales: Capilla de Villaviciosa, maqsura y las dos catedrales cristianas rodeadas por el bosque de columnas califal.

Arquitectónicamente podemos establecer tres periodos bien diferenciados en la historia de la Mezquita: en primer lugar el periodo islámico de sucesivas ampliaciones/construcciones de nuevas mezquitas. Como veremos, las obras de los sucesivos emires y califas fueron, más que simples ampliaciones, construcción de nuevas mezquitas en las que las anteriores eran absorbidas como una parte. Tras la conquista cristiana tiene lugar la consagración del edificio como iglesia cristiana; mientras que todas las mezquitas de Córdoba fueron demolidas, la Mezquita Aljama se conserva y en su interior se construyen las sucesivas catedrales (gótica en 1489 y plateresca en 1523). En 1740 se acometen una serie de reformas en las cubiertas y se pintan de blanco todas las arcadas, dando a la Mezquita-Catedral un aspecto unitario que durará unas pocas décadas, pues a partir de 1815, con la restauración del mirhab, da inicio a la etapa de restauración/conservación de la Mezquita-Catedral. 

 La Mezquita Catedral en 1567. Detalle de un dibujo de Anton Van den Wyngaerde

Interior de la Mezquita Catedral en 1806, según un grabado de Alexandre Laborde. Nótense las arcadas todavía pintadas en blanco. 

Hasta ese momento las intervenciones habían sido naturales, siguiendo unos principios que el artista consideraba nuevos, superadores de posturas anteriores, participando en la idea de progreso. Pero la mentalidad restauradora rompe con eso y fija su objetivo en un momento estático del pasado. Las dos primeras etapas fueron el tiempo de los artista, quienes intervienen en el templo amándolo y destruyéndolo para construir algo necesario y nuevo bajo un profundo conocimiento de la realidad arquitectónica sobre la que se asientan. La tercera es el tiempo de los restauradores, que cuidan de la historia y por lo tanto son sus prisioneros.

Ricardo Velázquez Bosco. Proyecto de restauración para una de las puertas de la fachada Este (ampliación de Almanzor). 

Lectura impartida en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Notre Dame en South Bend, Indiana (EEUU), el 21 de Enero de 2011.
Autor: Pablo Álvarez Funes

Cathedral-Mosque of Cordoba for architects (I).


Cathedral-Mosque of Cordoba is a sublime building with a very special historical and architectural developments and where opposed spatial criteria overlap without being necessarily contradictory. Successive enlargements carried out by Caliphate and Christians architects are a lesson about how to deal with a building and how to adapt to different needs over time. When we arrive at its forest of columns from which emerges the volume of the cathedral, we feel overwhelmed by a myriad of historical data, which often remain in the anecdote, and which are reflected only in a very simple graphic documentation that does not capture the complexity and quality of each actions and relapses into the romantic topic whereby Christian interventions, which have notably alternated the building spatial and religious conception, blocks the appreciation of the Caliphate abstract and neutral space and have therefore inferior quality.

Touristic plan using colours to show different muslim additions but ignoring the christian ones. 

However, if we analyze the subsequent sequence of actions, we realize that each of them was built with a deep understanding of existing architectural potential to such an extent that we can not talk about enlargements to the original Umayyad Mosque, but new mosques where former spaces are absorbed as a part, a process that continues with the Christianization of the temple. Final result is a holistic understanding of the Islamic stage that transcends successive interventions to wrap equally to the two Christian cathedrals, which are space and structurally integrated into the Islamic building.

Sequence of consecutive muslim additions over current floorplan; this allow us to understand its spacial changes.

Axonometric view: some parts of the interior are seen and show different spaces: Villaviciosa Chapel, mirhab and both christian cathedrals surrounded by former mosque.

Architecturally we can establish three different periods in the history of the Mosque: Islamic period with successive enlargements / construction of new mosques. As we will see, successive emirs and caliphs didn't only enlarge the building, but they built real new mosques in which the former were absorbed as a part. After Christian conquest the building was consecrated as Christian church. While all mosques in Cordoba were demolished, Aljama Mosque was preserved and cathedrals were built inside it (Gothic in 1489 and Renaissance in 1523). Roofs were replaced in 1740 and all the arches painted in white, giving an unitary appearance to the Cathedral-Mosque that will only last a few decades. Restoration / preservation stage begins in 1815, with the restoration of mirhab.

The Mosque-Cathedral in 1567. Detail of a drawing by Anton Van den Wyngaerde

Interior of the Mosque-Cathedral in 1806, engraving by Alexandre Laborde. Arcades were still painted in white. 

Until then interventions had been natural, following principles that were considered new by the artist. These principles exceeded previous positions, participating in the idea of progress. But restorative mentality breaks that and sets its objectives in a moment of the past. First two stages were time for artists, who take part in the temple, loving and destroying it to build something new and necessary thorough the knowledge of its architectural reality. The third is restorers time, who take care for history and so they are its prisoners.

Ricardo Velázquez Bosco. Restauration projecto for a door in Eastern Façade (Almanzor enlargement). 


Lecture taught at Notre Dame School of Architecture in South Bend, Indiana (USA), January 26, 2011.
Author: Pablo Álvarez Funes